Estos dibujitos son del año 41, cuando la Unión Soviética luchaba, en lo que parecía tener todas las de perder, contra la invasión alemana de junio de 1941. Atrás habían quedado los dibujitos que eludían criticar a la Alemania Fascista, porque la Unión Soviética tenía un pacto de no-agresión con ella y le estaba suministrando una buena parte del acero, grano y carbón que Hitler necesitaba para preparar su guerra.
Mi padre siempre nos recomendaba unos dibujitos checos que aparecían en Canal 5 y que eran muy buenos. Eran como el tesoro de la niñez, exquisitamente realizados. Años más tarde mi viejo fue degradado a ciudadano categoría B por la dictadura, en parte porque decían tener fotos de él acudiendo a reuniones secretas en la embajada checoeslovaca. Siempre lo negó y tiendo a creer que solo fue a ver más dibujitos. Mi padre era incapaz de estar en ninguna conspiración que involucrara checoeslovacos porque mi padre era de cuna batllista, y con eso le digo todo.
Hay un dejo de Betty Boop en ellos, y de gloria, y quiero compartirlos con ustedes.